¿Qué es el Reiki ?
El Reiki es una terapia energética de origen japonés que consiste en la canalización de energía mediante la imposición de manos, a nosotros mismos o a otro ser vivo.
Con el Reiki aumentamos nuestra energía vital, deshacemos bloqueos emocionales estancados, recuperamos nuestro equilibrio energético y de esta manera damos la fuerza necesaria en nuestro organismo para sanar a sí mismo.
Aún así, Reiki es ante todo, un sistema de crecimiento personal y una filosofía personal de vida, que nos ofrece diferentes prácticas para mantener y recuperar nuestra salud a todos los niveles (físico, emocional, mental y espiritual), entre ellas , la imposición de manos. Nos habla de la felicidad, de vivir el presente, disfrutando cada día con alegría.
¿Cómo funciona el Reiki ?
Cuando estamos sanos y en equilibrio nuestra energía circula libremente por nuestro cuerpo nutriendo todos nuestros órganos y células, y regulando todas nuestras funciones vitales.
Cada pensamiento, sentimiento y experiencia de una persona tiene efectos sobre nuestro organismo y sobre nuestro sistema energético. Por lo tanto, cuando no sanamos o resolvemos algún conflicto este se instaura dentro de nuestro en forma de bloqueos.
Estos bloqueos alteran el flujo normal energético haciendo que se estanque y no circule libremente, alterando las funciones de nuestro organismo y reduciendo así nuestra calidad de vida.
El Reiki, nos puede ayudar a desbloquear y recuperar esta circulación energética.
Con el Reiki aumentamos nuestro nivel energético, ayudando así a liberar emociones estancadas y ayudar a nuestro organismo a poner en funcionamiento todos los mecanismos necesarios para restablecer nuestra salud.
En una sesión de Reiki la cantidad de energía recibida está determinada por la propia persona y sus necesidades. El terapeuta Reiki únicamente transmite esta energía y se limita a dirigirla al receptor de forma ilimitada.
Generalmente las reacciones más normales e inmediatas que se presentan después de una sesión de Reiki son de un bienestar general, mucha relajación y una sensación de paz y tranquilidad.
Aún así, se pueden poducir algunos cambios a nivel físico y / o emocional, que responden a una serie de síntomas ante una reacción de defensa y autocuración de nuestro organismo y suelen durar desde unas horas a algunos días, dependiendo del grado de sensibilidad de cada uno.
¿Cómo es una sesión presencial?
Las sesiones de Reiki que ofrezco pueden ser tan presenciales como a distancia.
En la primera visita se realiza, siempre que sea necesario, una entrevista previa para valorar lo trabaja a realizar, y el seguimiento posterior. Seguidamente se empieza con la terapia.
La terapia se realiza con la ropa puesta, y se pueden poner las manos encima del cuerpo o un poco a distancia de este. Por lo tanto, durante la sesión puede haber zonas del cuerpo donde puedes notar las manos, como zonas donde están a un poco de distancia, dependiendo de las necesidades de cada persona.
¿Cómo es una sesión a distancia?
Aunque, al principio puede costar un poco de creer (a mí me pasó lo mismo!), Las sesiones a distancia son igual de efectivas que las presenciales.
Nos ponemos en contacto para concretar día y hora, y para conocernos antes de la sesión.
Aunque, no es estrictamente necesario, yo recomiendo buscar un lugar tranquilo donde nadie te pueda molestar durante el tiempo que dura la sesión (a poder ser móviles apagados).
Puedes preparar este sitio a tu gusto para que el ambiente sea lo más relajante y acogedor posible (música, incienso, aceites esenciales, una vela, …). Todo, para que puedas aprovechar y disfrutar al máximo este momento.
Durante la sesión tanto puede que percibas la energía como no, de las dos maneras la efectividad será la misma. Esto depende del grado de sensibilidad de cada uno en ese momento.
Una vez terminada la sesión me pondré en contacto contigo por videoconferencia o por teléfono para comentar cómo ha ido, si tienes alguna pregunta y darte, si hay alguna recomendación a seguir.
En la sesiones combino el Reiki con la Sanación por Arquetipos.
¿De donde proviene el Reiki?
El Reiki es una terapia japonesa creada por Mikao Usui, practicante del budismo y estudioso de las artes espirituales.
Usui se dedicó profundamente a su crecimiento personal, y fue en este largo proceso, cuando descubrió la capacidad de transmitir la energía que nos rodea mediante sus manos y de todo el cuerpo.
Para entender esta capacidad de transmitir la energía, hay una acción que todo el mundo hace inconscientemente pero que tiene una relevancia muy importante. Cuando nos hace daño cualquier punto de nuestro cuerpo, enseguida nuestro acto reflejo es colocarnos la mano encima. Esto lo tenemos asociado a nuestro interior como una capacidad de sanar, o disminuir el dolor.
Del mismo modo, un intenso abrazo entre dos personas provoca una reacción de sensaciones de bienestar tanto físicas cómo emocionales.
A lo largo de la historia se ha documentado diferentes tipos de sanación por imposición de las manos, tanto al mismo Japón cómo en otros países. Por eso lo denominó inicialmente “método Usui”, para diferenciarlo de los otros métodos de sanación. Actualmente llamado Reiki Ryoho.
¿El Reiki sólo es una terapia de sanación?
A parte de la imposición de manos, el Reiki nos ofrece diferentes prácticas para mantener y recuperar nuestra salud a todos los nivel (físico, emocional, mental y espiritual), pero también es una profunda filosofía personal de vida. Nos habla de felicidad, de vivir el presente, disfrutando cada día con alegría.
Esta filosofía de vida se basa en 5 principios básicos que se crearon de manera moral, ética y espiritual a todos los practicantes de esta terapia, uniéndolos en un solo pensamiento y sobre todo de acto de Amor.
Los cinco principios son los siguientes y siempre comienzan todos con la frase «Sólo por hoy …» que significa el aquí y ahora.
- No me preocupo.
- No me enfado.
- Soy agradecido.
- Soy amable y respetuoso con todos los seres vivos.
- Trabajo honradamente.
¿Cuáles son los beneficios del Reiki?
- Favorece el autocuración de nuestro organismo ayudándonos en casos de estrés, angustia, dolor de cabeza, problemas menstruales…
- Nos aporta estabilidad emocional.
- Produce una relajación profunda.
- Equilibra nuestros centros energéticos.
- Nos aporta más confianza, seguridad y autoestima.
- Nos aporta calma y paz interna.
- Nos ayuda en nuestro crecimiento personal.
- Nos proporciona energía, alegría y fuerza.





