Escuchar el corazón cuando todo se tambalea: La danza de la dualidad

A veces nos perdemos en que el bienestar es una línea recta, un estado permanente de «la vida es preciosa». Pero la realidad, la que vivimos tú y yo todos los días, es una ciclicidad constante. Hay momentos de esplendor y otros en los que la dualidad se hace presente: aparecen emociones que nos retan, situaciones externas que nos hacen perder un poco el equilibrio y una inestabilidad que nos pide pararnos.

Ayer fue uno de esos días para mí. Como emprendedora, a veces la gestión del día a día y el hecho de que las cosas no fluyan exactamente como quisieras puede hacerte sentir un poco abrumada. Pero el crecimiento personal no va de no tambalearse nunca, sino de saber levantarse. De comprender que, aunque tengas un momento de desánimo, siempre hay una ventana abierta en la que sabes que mañana será otro día y que esa sensación no es tu realidad absoluta, sino sólo un tráfico.

El arte de no luchar contra lo que sientes

El primer impulso cuando no estamos al cien por cien es querer «arreglarlo» rápidamente. Yo te propongo algo distinto: acoger el momento. Si no te sientes con fuerzas para analizar qué ocurre desde el silencio, ponte música y baila. Deja que el cuerpo te ayude a mover esa energía.

He aprendido que el paso más difícil –y el más transformador– es precisamente éste: poner la música. Cuando estamos en una emoción intensa como la rabia, la energía nos empuja a movernos. Pero cuando aparece el desánimo o cierre, la resistencia se hace más fuerte. En estos momentos de quietud, la clave no es forzarse, sino la sutileza.

Mis herramientas para recuperar el eje

En mi día a día, utilizo un «mix» que me ayuda a transitar estos estados con mayor suavidad:

  • Danza Somática: Si la energía es alta, la libero saltando y moviendo los brazos. Si es un día más bajo, me abrazo y me acuna suavemente, moviendo el cuerpo de manera casi imperceptible mientras pongo nombre a mi emoción.
  • Tapping y Flores: Combino algunos puntos de tapping con la presencia de la naturaleza. Puede ser a través de la aromaterapia, las Flores de Bach o, simplemente, sentarme junto a una planta y observar lo que me transmite.
  • Observación Consciente: Salir a andar y dejar que el aire fresco me renueve. Mirar a los pájaros, los colores de la naturaleza —aunque sea en un pequeño parque de la ciudad— y la vida que late en cada detalle. Respirar conscientemente nos devuelve al presente.

Una invitación para ti

Si hoy sientes que las cosas no acaban de encajar, recuerda que no es necesario realizar grandes cambios de golpe. Empieza por unos pequeños golpes de tapping y unas respiraciones profundas. En el momento en que sales de la resistencia, todo empieza a fluir algo mejor.

Aprender a transitar la vulnerabilidad es, en realidad, nuestra mejor herramienta para mantener el bienestar real.

¿Te ha pasado nunca que el paso más difícil ha sido simplemente decidirte a pulsar el «play» de una canción? ¿Cómo te ayudas a ti misma a recuperar tu centro?

Recuerda que no hace falta que lo hagas sola; si sientes que necesitas herramientas para mover estas emociones o quieres profundizar en el bienestar holístico, te invito a explorar mis recursos. Mis sesiones abarcan diferentes disciplinas, desde sesiones de tapping personalizado hasta el movimiento consciente con danza somática o el acompañamiento con flores y aromaterapia.

Estoy aquí para ayudarte.

Una forta abraçada!
Laura